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A seguir atajando "Polaco"

Nació en Piriápolis el 14 de febrero de 1945 para ser uno de esos personajes singulares que aparecen en el fútbol y están llamados a perdurar.

El maestro de Periodistas César L. Gallardo refiriéndose a él decía, “….Los arqueros no habían tenido entre nosotros tan formidables representantes de quien bien pueden enorgullecerse los otros puestos de un equipo. Tal vez porque todo futbolista incipiente sueña con hacer de la pelota “lo que quiere” y solo unos pocos se prestan a esperar estáticos debajo de los palos, el instante de que alguien venga a ejecutarlos y los ridiculice. Pero esto parece historia vieja, Ladislao Mazurkiewicz es el mejor de todos los tiempos, un reivindicador del puesto por todos reconocido”.
En su fascículo Los Arqueros, de 100 años de Fútbol, publicado el 9 de Abril de 1970. Gallardo dice:
Se puede prescindir de lo que ya ha hecho el guardameta de Peñarol y la Celeste para justificar su nombradía y prestigio internacional. Su aparición fue fulminante y repentista. Según el poeta Carlos Sturzzenegger “el arquero como el poeta nace y no se hace”. Como si se hubiera propuesto romper con una afirmación tradicional, según la cual todos los guardavallas necesitan un proceso de tiempo que algunos fijan en los treinta años de edad para madurar, este hombre se impone desde su debut como si todo lo hubiera aprendido  en el campito. Desde Chery y Mazali no hemos conocido nada semejante. Parecería que en su maletín de recién iniciado traía ya - junto a los implementos necesarios para el juego -, todo el bajage de aptitudes que integran un arquero notable: dominio del arco, seguridad de manos, agilidad y reflejos fuera de lo común, excepcional habilidad para entregar la pelota a sus compañeros, y una predisposición para salir de la línea del arco hasta si se quiere exagerada. Por todo esto ya debemos considerarlo como el mejor y más grande jugador en su puesto, - surgido en el país - de todos los tiempos y calificarlo entre los más grandes que en el Uruguay han sido.
 
Debutó en Peñarol  ante el Santos de Pelé en una noche de 1965 en el Monumental de Núñez por las semifinales de la Copa Libertadores. Se inició en Racing. Desde aquella primera vez construyó su propia historia defendiendo el arco aurinegro. Surge en Sayago en 1961, en 1965 ya estaba con la aurinegra.

Fue campeón de la Copa Libertadores y de la Copa Intercontinental con Peñarol en 1966 venciendo a River Plate y Real Madrid, respectivamente. 
 
Ganó con Peñarol el uruguayo del 67 y 68, teniendo desde ese año el récord de valla sin goles en contra por 987 minutos que aún perdura. Ramón Silva una tarde lo venció, en un recordado partido que finalizó 1 a 1 y en el que el defensor darsenero anotó los dos goles; a favor y en contra, el 13 de octubre de 1968. Esa mañana Bella Vista y Huracán Buceo habían llenado el Estadio por el ascenso. Repitió el título  con Peñarol  en 1981. En 1971 fue Campeón Brasileño con Atlético Mineiro. Además de Racing, Peñarol, Mineiro, jugó también en Granada de España,  Cobreloa y América de Cali.
Ganó el Sudamericano Sub 20 de 1964, la Copa Libertadores de 1966 ante River Plate y frente a Real Madrid la Intercontinental del mismo año, Campeón Sudamericano de 1967, de la Súper Copa de campeones de 1969. Jugó los Mundiales de 1966, 1970 y 1974, habiendo sido elegido el mejor guardameta de México 1970, con recordadas actuaciones frente a Rusia y Brasil en jugadas que están registradas en miles de películas y videos. En 1966 fue su consagración. Su debut en la celeste fue en un amistoso ante Alemania Oriental en Montevideo, en enero de 1965. 
 
El actual Gerente Deportivo de la AUF Dr. Eduardo Belza nos dijo sobre Marzurkiewicz: “Ladislao fue un modelo para los más jóvenes, yo estaba en Juveniles y el era el arquero del 1º. Nos tocaba en los primeros tiempos míos entrenar con él muchas veces, y era un modelo a seguir. Había muchas cosas para copiarle, además profesionalmente era impecable llegaba primero se iba  último. Era de los que más entrenaba, todos se marchaban él se quedaba. Intentábamos tomar muchas cosas de él, era influyente y referente, no en vano era considerado el mejor arquero del Mundo en ésa época”
 
Esta madrugada, “El Chiquito”, “El Polaco” ó “Mazurka”,  nos dejó para siempre físicamente, pero quedará eternamente en la retina de quienes tuvimos el privilegio de verlo atajar lo posible, lo improbable y lo imposible.
El velatorio se llevará a cabo de 13 a 16 en la sala 1 de la empresa fúnebre Road Hnos, en Isla de Flores 1418. El entierro será en el Parque del Recuerdo.