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Peñarol campeón de América 1982

Peñarol venció 1-0 a Cobreloa, con gol de Fernando Morena a los 89 minutos de juego, el 30 de noviembre de 1982 en el estadio Nacional de Santiago de Chile, y se consagró campeón de la Copa Libertadores por cuarta vez en su historia.
 
El aurinegro comenzó el camino hacia el título en el grupo 2 del certamen junto a Defensor, el otro representante uruguayo. São Paulo y Gremio complementaban la serie.
 
Tras sumar 4 victorias, 1 empate y solo 1 derrota (frente a Gremio cuando ya tenía asegurado el pasaje a la siguiente fase), el equipo que en ese momento dirigía Hugo Bagnulo logró la clasificación a semifinales.
 
Flamengo (Brasil) y River Plate (Argentina) conformaron la llave previa a la final con Peñarol. Del otro lado quedaron emparejados Cobreloa (Chile), Olimpia (Paraguay) y Deportes Tolima (Colombia).
 
Los aurinegros se aseguraron un lugar en definición del título tras ganar sus cuatro encuentros: 1-0, en dos oportunidades, a los de Río de Janeiro, 4-2 y 2-1 al conjunto millonario.
 
El último paso hacia la copa fueron las finales frente a los trasandinos. El juego de ida fue el 26 de noviembre, ante más de 50.000 espectadores, en el estadio Centenario y concluyó 0-0.
 
Peñarol ingresó al campo de juego con Gustavo Fernández, Walter Olivera, Nelson Gutiérrez, Víctor Hugo Diogo, Miguel Bossio, Juan Vicente Morales, Venancio Ramos, Mario Saralegui, Fernando Morena Jair Gonçalves y Walkir Silva. En el complemento ingresó Daniel Rodríguez por el Cartero Silva.
 
Cuatro días más tarde, el manya saltó a la cancha con la misma base que en Montevideo, con la única variante de Ernesto Vargas por Ramos. Así logró quedarse con el triunfo, por la mínima diferencia, gracias a un tanto del máximo goleador del torneo continental: Morena (7).
 
Luego de 90 minutos de puro dramatismo, la histórica revista argentina, El Gráfico, se refirió a la conquista con las siguientes líneas: “Un título inobjetable. Brillante, que adquiere la espectacular dimensión de haber sido conquistado perdiendo un solo partido: el que podía perder en Porto Alegre”.